lunes, 28 de julio de 2014

Defensa en tres carriles


Buenas para todos: en este impasse de juego de la UBA y mientras todavía a muchos les dura la bronca por la final perdida ante Alemania, me tomé el trabajo de escribirles esto al grupo, que puede servir como un elemento más de aprendizaje, independientemente de si para algunos Alejandro Sabella hizo un buen trabajo o no, o cumplió con sus expectativas futbolísticas más allá de haber llegado a la final.
Pero lo que no puede negarse de Sabella es que piensa, evalúa y planifica en función del rival. Trata de no dejar detalles librados al azar. Y por eso es que mientras veía la final tomé esta foto y lo transformé en un análisis que nos puede servir para muchas veces lo que les comentamos con Bruno sobre el orden que debe tener un equipo, la “simetría” tanto horizontal como vertical entre líneas.
Hasta que el partido terminó de “romperse”, en el alargue, por el cansancio, porque las respuestas físicas argentinas ya no eran como al principio, la selección planificó una defensa interna, con todo el equipo agrupado en tres carriles, como se observa en la imagen.
Más allá de “ocupar los espacios”, tarea que Sabella les exigió a los delanteros reubicados como volantes para su retroceso, el objetivo era impedirle el juego corto e interno a Alemania, vía por la cual (con presión en campo rival y anticipos ofensivos) le generó muchísimos problemas a Brasil, traducidos en el 7-1, claro.
Con todo el equipo en posición de espera y agrupado en tres carriles, la idea de Sabella era obligar a Alemania al juego largo, a los cambios de frente. La técnica de Alemania es lo suficientemente buena para transformar un pelotazo de 40 metros en una asistencia o pelota al pecho del lateral proyectado sobre la derecha, pero así y todo eso le daba tiempo al equipo argentino para volcarse sobre esa banda una vez que la pelota recién iba al sector. ¿Seguía teniendo la pelota Alemania? Sí. Y en ¾ del campo de juego, si. Pero así Argentina lo obligaba a que sea un ataque (dentro de todo) predecible. Un ataque predecible (como en gol de Gotze) también puede finalizar en gol, pero lo que observó Sabella (para mi, es apenas una visión) es que Alemania iba a ser menos peligroso si se lo obligaba a jugar por afuera y con pases anunciados hacia una banda, que darle la chance de jugar con espacios en corto y por adentro con riesgo de pases filtrados. El gol de Gotze, tras centro de Schurrle por la izquierda llegó así, con un ataque predecible, pero ya en el alargue. Argentina había incluso doblado 2 x 1 con el lanzador, pero ahí falló más una respuesta física que táctica.

Un bonus track de la final: a Argentina le costaba bastante llegar hasta ¾ de campo alemán con posesión y chance de peligro, y las dos primeras veces que llegó a tener un lateral para utilizar en forma de centro (y al área), el lateral de Lavezzi finalizó en una suma de pases hacia atrás hasta que el balón llegó a Demichelis y Garay. Me pregunté varias veces: ¿por qué desaprovechaba Argentina así una chance de ataque con alguna jugada preparada incluso desde la banda? A la tercera vez que lo hizo creo haberlo entendido: Sabella bajo ningún punto de vista quería correr el riesgo de perder la pelota en esa zona, con la mayoría de los jugadores argentinos en campo rival, con riesgo de quedar fácilmente pasados de la línea de la pelota y ofreciéndole a Alemania espacios para que ejecute su precisión en velocidad, una de sus especialidades. Y ante una pérdida así también le hubiera dado a Alemania espacios interiores y exteriores para que el equipo de Low se maneje a sus anchas. Sabella pensó: "no sea cosa que una apertura nuestra por atacar le termine entregando espacios al poderoso contraataque alemán". Así Argentina le regaló la posesión a Alemania, no le interesó ganar esa disputa. Y es cierto que Schweinsteiger tuvo muchas libertades para el manejo de la pelota en todo momento, pero más que tapar al lanzador la idea fue cerrarle los caminos interiores a Alemania, cortar ese pase. Y bajo esos parámetros se jugó, desde lo táctico, el partido.
Cada uno puede o no estar de acuerdo con lo planteado por el DT argentino, pero me pareció una idea interesante, un buen aporte para seguir el análisis. 
Saludos y gracias, Christian.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno Christian. Personalmente creo que los mundiales son asi, partido tras partido todos distintos y por eso acepto y estoy conforme cin el trabajo de sabella. En un equipo con constancia y trabajo espero un poco mas de vuelo y personalidsd.
Aprovecho para avisar que el finde no estoy pero el miervoles sí.
Nos vemo
Juan achaersndio

Anónimo dijo...

Muy interesante. Creo que es acertado el análisis. También que lo planteó bien, por lo menos defensivamente. Y por lo poco hecho por Alemania, demostró estar en lo cierto. Antes del partido tenia una visión similar de lo que había que hacer, totalmente opuesta a la que planteaste en la nota que publicaste en el diario, de presionar bien arriba, para mi un suicidio. No te entendí y de hecho esa nota tuya la use para discutirlo con amigos. Mas habiendo visto los partidos anteriores donde la ultima línea alemana marcaba muy adelantada y en línea y con centrales lentos. Decias: "Habría que atacar a Alemania desde el primer minuto, presionarlo bien arriba a tal punto de no dejarlo salir jugando desde abajo.[...]forzar a que salgan con Boateng y ahí elegir el momento para presionar en bloque, aún asumiendo quedar en defensa mano a mano.[...]Cuando hay un saque de arco para Alemania, el equipo se debería parar arriba, que la Argentina sea un equipo compacto (y no largo)". Esa es la forma en que me gusta jugar y que jueguen mis equipos, pero contra esta Alemania y con estos jugadores argentinos?! Creo que el planteo ideal, era un punto intermedio entre estos dos, pero físicamente Argentina no estaba para otra cosa de lo que hizo. Lo ideal era esperar como se hizo, pero presionar intensamente con la primer línea en la mitad de la cancha, robar (o interceptar pase)y atacarlos con delanteros rápidos con pase en profundidad.
Juan S.

Christian Leblebidjian dijo...

Si, está claro que para sostener un trabajo de presión alta tenés que estar con el equipo en plenitud físicamente, y la selección no parecía estar en condiciones de hacerlo durante todo el partido. Quizás sí durante los primeros diez o quince minutos, y después aplicar el plan Sabella. Así hubiera sido una forma de sorprender a Alemania. También hubiera sido una forma de asumir riesgos atrás.
Saludos, Christian.